Por Rafael Betancourt/La Habana
Según expertos del Ministerio de Energía y Minas (MINEN), la industria del níquel en Cuba tiene capacidad para producir más de 50 mil toneladas métricas al año. En 2016 se producía alrededor de esa cifra, pero en la actualidad apenas llega a 30 mil toneladas debido a las limitaciones financieras, energéticas y tecnológicas acumuladas. Después de la industria petrolera, la minera es la que más ha sufrido el bloqueo del Gobierno de Estados Unidos.
Según información suministrada a mediados de febrero por Leonardo René Rosell López, director general de Cubaníquel, la producción del metal alcanzó el 83,3 % del plan de 2024, y las ventas de exportación se ubicaron en el 68 %, mientras que los ingresos del país solo se cumplieron en el 75,6 %. Indicó que en esos resultados influyeron el descenso de los precios internacionales del níquel y el cobalto, así como tres desconexiones en el Sistema Eléctrico Nacional.
Cubaníquel es la Organización Superior de Dirección Empresarial encargada de la extracción, procesamiento y comercialización del níquel. Está integrada por 14 empresas, entre ellas las dos productoras del mineral: Comandante Pedro Soto Alba y Comandante Ernesto Che Guevara. Cubaníquel está situada en la zona norte de la provincia de Holguín, específicamente en el municipio de Moa, y cuenta con instalaciones en Nicaro y Mayarí. La dirección de Cubaníquel está a cargo del Ministro de Energía y Minas del Consejo de Ministros.
La empresa Comandante Pedro Soto Alba fue fundada a finales de la década de 1950 e inició su producción en 1959. En abril de 1960, la compañía norteamericana que la operaba se negó a pagar impuestos, en virtud de los privilegios otorgados por el dictador Fulgencio Batista, y posteriormente abandonó el país llevándose consigo toda la documentación técnica. Esta situación hizo necesario el trabajo de técnicos cubanos, encabezados por el ingeniero Demetrio Presillas, para iniciar las operaciones con la nueva tecnología, lo que se logró en abril de 1961.
En diciembre de 1994 se constituyó una empresa mixta con la firma canadiense Sherritt International, dedicada a la producción y comercialización de sulfuros mixtos de níquel y cobalto, así como a la producción, venta y entrega de ácido sulfúrico a entidades nacionales. Los embarques extraídos en el norte de Holguín se envían a la planta canadiense en Saskatchewan, donde se lleva a cabo el proceso de refinación y separación de ambos minerales.
El pasado mes de diciembre, el municipio obrero de Moa celebró el 30 aniversario de su primera empresa mixta, Moa Nickel SA, entre Cuba y Canadá.
La empresa Comandante Ernesto Che Guevara es de capital 100% cubano, fue creada en colaboración con la ex Unión Soviética y comenzó su producción en 1984. Ambas empresas utilizan tecnologías diferentes para producir el mineral.
El año 2024 fue muy difícil debido a la inestabilidad y varias desconexiones totales del Sistema Eléctrico Nacional, que afectaron el suministro de energía a esta importante industria; el impacto de dos fuertes huracanes, uno de ellos precisamente en la zona oriental; y las consecuencias negativas que continuaron a raíz del bloqueo económico, comercial y financiero de Estados Unidos, como el déficit de combustibles. A ello se sumó la disminución del precio del níquel en el mercado mundial.
Sin embargo, durante ese período se realizaron mejoras en las minas y la eficiencia metalúrgica para alcanzar una producción total de 32 mil toneladas, superando lo producido en 2022 y 2023.
“Durante 2024, la empresa conjunta atravesó un proceso de austeridad que frenó su crecimiento y limitó nuestras inversiones, pero era necesario para sostener costos y continuar las operaciones”, señaló Rosell López.

Impacto ambiental
Cubaníquel ha colaborado con el Ministerio de Ciencia, Tecnología y Medio Ambiente en la provincia de Holguín en diversas tareas para reducir los impactos que las labores mineras y fabriles pueden tener sobre el entorno natural.
Sobre su contribución a la preservación de la naturaleza, el director de Cubaníquel afirmó que prestan especial atención a los desechos líquidos, sólidos y gaseosos que emiten las dos plantas productoras, los cuales son monitoreados diariamente para mitigar sus efectos adversos.
En este sentido, la reforestación de áreas afectadas por la minería es una de las principales acciones contempladas. En 2024, el plan se cumplió en su totalidad y se reforestaron aproximadamente 60 hectáreas, según confirmó el director.
Cubaníquel tiene una relación con la Universidad de Moa, lo que permite que en la actualidad participen en la empresa 86 estudiantes de las carreras de Higiene, Agronomía y Minería. “Este es un ejemplo de la conexión e integración entre universidad y empresa. Desde hace muchos años nuestros estudiantes trabajan a tiempo completo en la industria. Hoy vamos a incorporar a 216 estudiantes de las carreras de Geología, Minas, Electricidad, Mecánica y Metalurgia en el sector empresarial, específicamente en la industria del níquel”, afirmó Juan Ruiz Quintana, director de Minería del MINEM.
Concesiones mineras en diferentes zonas
En 2019, la Dirección General de Minería del MINEM publicó un análisis en el que se informaba que las industrias ubicadas en Moa contaban con una concesión minera (es decir, parcelas autorizadas para la explotación) que, al ritmo actual de extracción, les permitiría extraer y exportar níquel durante 17 a 20 años, según registra la Oficina Nacional de Recursos Minerales. Sin embargo, toda la industria del níquel contaba con concesiones mineras adicionales ya otorgadas tanto en Moa como en otras áreas, como Mayarí, así como en las provincias de Camagüey y Pinar del Río, lo que aseguraba la producción de níquel y cobalto cubanos por más de 50 años.
Una opción propuesta es trasladar minerales de esas regiones de Cuba a las fábricas de Moa o realizar una nueva inversión, asunto incluido en la cartera de inversiones de la industria del níquel.
Según estos datos, Cuba ocupa el quinto lugar entre los países con mayores reservas de níquel a nivel mundial y el tercero de cobalto.
Los expertos cubanos consideran que el níquel y el cobalto seguirán siendo demandados en el mundo. El níquel es esencial para obtener acero inoxidable y aleaciones resistentes a la corrosión; el cobalto, en cambio, se utiliza para fabricar baterías para teléfonos celulares, automóviles y turbinas de aviones. Estos metales son vitales para la transición energética y las llamadas economías verdes o limpias.
Proyecciones para 2025
Sherritt International informó que se encuentra en “plena capacidad operativa” y “mantiene” sus previsiones de producción para este año. Sin embargo, advirtió en un comunicado sobre los “riesgos, incertidumbres y otros factores” que influyen en su capacidad de predecir “con precisión” los resultados de sus operaciones mientras “funciona a plena capacidad”. La empresa menciona cortes de energía, fluctuaciones en el mercado de valores, leyes ambientales y regulatorias en Cuba, volatilidad de precios y niveles de liquidez.
Además, se señalan otros desafíos asociados a “la política del gobierno de Estados Unidos hacia Cuba”, incluidos el bloqueo y la Ley Helms-Burton, que sugieren “riesgos políticos, económicos y de otro tipo de operar en el extranjero”.
La empresa mixta con Cuba, ubicada en Moa, “tiene una vida útil estimada de 25 años y ha emprendido un programa de expansión dirigido a incrementar la producción anual de precipitados de sulfuros mixtos en aproximadamente un 20% del níquel y cobalto contenidos”.
Rafael Betancourt Economista, profesor universitario. Correo electrónico: rbetancourt3114@gmail.com. Con información tomada de cubadebate.cu y oncubanews.com.
(Tomado de Progreso Weekly)


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