Manuel Juan Somoza/La Habana
Mi hijo Ariel envió desde Madrid “Ir a La Habana” y casi de inmediato evoqué a Padura y a su compañera, Lucía, como si estuviéramos reunidos en casa de Helena y “El ruso” hablando de cine, literatura, periodismo, política y hasta de Oshún.
La crisis de los 90 iba quedando atrás, no había apagones y con otros amigos a veces recordábamos a Silvio cantando a coro “Ojalá” o bailábamos la “Pastorita” de Los Van Van.
Eran tiempos en los que el escritor contemporáneo más leído dentro y fuera de la isla no contaba con los premios nacional e internacionales que acumula, aunque desde entonces la preocupación por Cuba y su futuro estaba presente. Todavía no era un tipo sospechoso para los inquisidores.

La suma que urge
Soy de los que esperan conocer si existe algún plan para enfrentar la andanada Trump-Rubio que no sea la repetición de consignas o más de los mismo en el plano económico, sin resultados positivos palpables.
Me cuento entre quienes consideran que no saldremos del hueco sin sumar al empeño a todos los cubanos que pongan por delante la independencia del país, sean cuales sean sus visiones doctrinales. Habrá tiempo después para debates de ese tipo.
Y no me engaño suponiendo que lo que comento en el solar de las redes “que domina el Imperio”, como bien ha dicho Kaloian Santos, tomará el cauce que quisiéramos muchos.
No obstante, es con lo poco que cuento y para no dejar en abstracto quiénes a mi entender tendrían algo que aportar al diálogo que nos falta y urge, sugiero al escritor del que dudan los inquisidores de aquí y condenan quienes del otro lado añoran ver en El Morro la bandera de las barras y las estrechas.
Hay otros que podrían aportar lucidez en medio de tanta sombra, a juzgar por lo que conozco de sus obras y opiniones. Entre ellos, Silvio Rodríguez, Julio Carranza, Jorge Fuentes, Rafael Hernández, Juan Triana …
En un país donde falta casi todo, sobran las gentes con ganas y visiones propias. Solo resta que los que mandan terminen de entender que del desbarajuste no se saldrá excluyendo a los incómodos.


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