Manuel Juan Somoza/la Habana
Decenas de miles de cubanos despidieron el lunes 20 de enero en funeral público a 13 militares muertos por el estallido accidental de un polvorín, en tanto en Washington Donald Trump asumía la presidencia entre pésimos presagios para la isla y buena parte del resto del planeta.
La ceremonia se realizó en la “Plaza de la Revolución Mayor General Calixto García”, en la oriental provincia de Holguín, donde familiares de los fallecidos -nueve de ellos jóvenes que cumplían el servicio militar- solo pudieron dar el último adiós a las fotos de sus seres queridos.
El presidente Miguel Díaz-Canel encabezó el acto junto con “unas 100 mil personas”, según el estimado oficial. Luego de una descarga de fusilería, en la plaza no se escuchó ni el zumbido de una mosca.
El desastre
El accidente originado por un fallo eléctrico ocurrió el 7 de enero, fue necesario evacuar a decenas de personas residentes en los alrededores del polvorín y demoró la posibilidad de aproximarse al lugar de los hechos por las altísimas temperaturas que generó la explosión.
“A partir de (…) los efectos de los gases acumulados y los severos daños ocasionados, así como el peligro real de derrumbes debido a las afectaciones estructurales de la obra, no se ha podido llegar hasta el lugar donde se encuentran (los restos de) los 13 compañeros que enfrentaron heroicamente el siniestro con el objetivo de evitar su propagación”, informó el ministerio de las Fuerzas Armadas Revolucionarias.
De ahí que oficialmente se declarara fallecidos a los militares, se estableciera “Duelo Oficial” el lunes 20 y se realizara la ceremonia pública.
Trump asume la presidencia de EU
El accidente en Holguín en el comienzo del año generalizó los malos augurios en Cuba, acentuados desde que Donald Trump ganara las elecciones presidenciales en Estados Unidos por voluntad de la mayor parte de los votantes.
En su primer mandato (2017-2021), Trump aplicó las sanciones económicas más lacerantes padecidas en la isla tras casi 70 años de embargo-bloqueo, política que suavizó teóricamente el mandatario saliente Joe Biden, solo seis días antes de que el republicano asumiera la presidencia por segunda ocasión.
Entonces, Biden anunció que retiraba a Cuba de un listado de países presuntamente patrocinadores del terrorismo -junto con otras dos medidas favorables a la isla, en “una acción de maquiavelismo político más que de efecto práctico”, en el decir de entendidos.
Solo en esta parte del mundo, Trump ha anunciado además la expulsión de EU de miles de indocumentados -la mayoría mexicanos-, la revisión del tratado comercial con México y Canadá, la intervención estadounidenses en la administración del Canal de Panamá, y nombrar ”Golfo de América” -es decir de Estados Unidos-, al Golfo de México, cuyas aguas y recursos comparten México, Cuba y EU.
En este contexto, Cuba anunció el inicio de ejercicios de sus mandos militares el 22 de enero.


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